Elaborado por: Laura Ramírez Mesa
Médica Veterinaria
Representante Digital – Weizur Colombia
El periodo neonatal es una de las etapas más críticas en la vida productiva del bovino. Durante las primeras horas posteriores al nacimiento, el ternero se enfrenta a un ambiente cargado de microorganismos frente a un sistema inmunológico inmaduro. El ombligo, al ser un tejido húmedo, abierto y altamente vascularizado, constituye un punto de alto riesgo para la colonización bacteriana si no se realiza una desinfección adecuada e inmediata.
Las infecciones umbilicales, conocidas como onfalitis, pueden evolucionar hacia septicemias, poliartritis, abscesos hepáticos y neumonías, generando pérdidas económicas significativas por mortalidad, retraso en la ganancia de peso y mayores costos en tratamientos veterinarios.

Imagen 1. Presencia de onfalitis en ternero.
Fuente propia.
La curación del ombligo tiene como objetivo principal prevenir la entrada y proliferación de bacterias patógenas como Escherichia coli, Staphylococcus spp., Streptococcus spp. y klebsiella. Una adecuada desinfección reduce de manera significativa la incidencia de infecciones locales y sistémicas, mejora la supervivencia neonatal y contribuye a un mejor desempeño productivo del animal.
Procedimiento recomendado para la curación del ombligo en terneros neonatos
La curación del ombligo debe realizarse de manera inmediata, sistemática y bajo condiciones higiénicas, ya que durante las primeras horas de vida el cordón umbilical permanece abierto y constituye una vía directa de ingreso de microorganismos al organismo del ternero. El objetivo del procedimiento es desinfectar, favorecer el secado del tejido y prevenir infecciones locales y sistémicas.
- Momento de la intervención
La literatura recomienda que la curación del ombligo se realice dentro de los primeros 15 a 30 minutos posteriores al nacimiento, cuando el riesgo de contaminación bacteriana es mayor (Teagasc, 2021). La desinfección temprana reduce significativamente la colonización microbiana y el desarrollo de onfalitis.
- Evaluación inicial del cordón umbilical
Antes de la aplicación del antiséptico, se debe realizar una inspección visual del cordón umbilical, verificando:
- Longitud adecuada (idealmente entre 5 y 6 cm).
- Ausencia de hemorragias activas.
- Presencia de suciedad, estiércol o material orgánico.
Si el cordón es excesivamente largo, puede recortarse con tijeras limpias y desinfectadas, evitando desgarros que aumenten el sangrado y la exposición de tejido.
- Limpieza previa del ombligo
Cuando el ombligo presenta contaminación visible, se recomienda una limpieza superficial previa, retirando materia orgánica que pueda inactivar el antiséptico. Esta limpieza puede realizarse con gasa limpia o material desechable, evitando frotar de forma agresiva para no lesionar el tejido.
- Desinfección mediante inmersión completa
El método más recomendado es la inmersión total del cordón umbilical (“dipping”) en una solución antiséptica, asegurando que el producto cubra desde la punta hasta la base del ombligo. Este método garantiza una cobertura homogénea del tejido y una mayor eficacia antimicrobiana.
Se recomienda utilizar soluciones de yodopovidona al 7–10 %, aplicadas sin diluir, para asegurar un efecto germicida adecuado y favorecer el secado del tejido umbilical.
- Repetición del procedimiento
En sistemas de producción con alta humedad, suelos contaminados o elevada carga bacteriana, la literatura recomienda repetir la curación del ombligo entre las 12 y 24 horas posteriores al nacimiento. Esta segunda aplicación refuerza la protección antimicrobiana y reduce el riesgo de infecciones ascendentes.
- Monitoreo posterior
Durante los primeros días de vida, se debe realizar una vigilancia diaria del ombligo, observando signos como:
- Aumento de volumen.
- Calor o dolor local.
- Secreciones purulentas o mal olor.
- Retraso en el secado del cordón.
La detección temprana de estas alteraciones permite una intervención oportuna y evita la progresión hacia infecciones sistémicas.
La yodopovidona es un potente desinfectante que actúa por medio de la oxidación y yodación de proteínas, enzimas y ácidos nucleicos intracelulares, una vez el yodo entra en contacto con el cordón el I2 (yodo libre) se libera, el cuál es el encargado de la acción antiséptica, su acción es de inicio rápido e intenso y logra mantenerse hasta 4 horas después de ser aplicado, lo que permite una actividad germicida sostenida frente a bacterias grampositivas y gramnegativas, hongos y algunos virus, sin generar el efecto irritante por esta razón es necesario que la curación del ombligo se realicé mínimamente durante 3 días seguidos, en época de lluvias es necesario realizar la curación por 3 días seguidos, dos veces al día. (Padilla, 2021).
Desde el punto de vista fisiopatológico, esta característica resulta especialmente relevante en el ombligo del ternero recién nacido, un tejido altamente vascularizado y vulnerable, donde una antisepsia agresiva puede retrasar la cicatrización o favorecer lesiones locales. La yodopovidona permite una desinfección eficaz sin comprometer la integridad del tejido, favoreciendo además el secado progresivo del cordón umbilical, proceso clave para el cierre fisiológico de esta vía de entrada.
Povizur® de Weizur, formulado con yodopovidona al 10%, se ajusta a las recomendaciones técnicas descritas en la literatura para la curación umbilical en terneros, al ofrecer una concentración adecuada que garantiza eficacia antimicrobiana sin necesidad de dilución. Su uso aporta ventajas prácticas y sanitarias relevantes, entre las que se destacan:
- Alta eficacia antimicrobiana, capaz de reducir de manera significativa la carga bacteriana presente en el ombligo inmediatamente después del nacimiento.
- Buena tolerancia en tejidos neonatales, minimizando el riesgo de irritación local o retrasos en la cicatrización.
- Facilidad de aplicación por inmersión, método recomendado por la literatura por asegurar una cobertura completa del cordón umbilical y la base del ombligo.
- Concentración estandarizada y estabilidad del principio activo, lo que permite resultados consistentes en condiciones de campo.

Imagen 2: Povizur 10
Fuente propia
En conjunto, estas características convierten a Povizur 10 en una herramienta adecuada para programas de prevención sanitaria neonatal, contribuyendo a la reducción de infecciones umbilicales, la disminución de complicaciones sistémicas asociadas y el menor uso posterior de tratamientos antibióticos. Su incorporación dentro de protocolos de manejo neonatal fortalece las estrategias de sanidad preventiva en sistemas de producción bovina, con impacto positivo en el bienestar animal y la productividad.